Pensamientos Sobre Tolstói

Antonio Machado escribió:

Escribir para el pueblo es escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla… Es llamarse Cervantes en España; Shakespeare en Inglaterra; Tolstói en Rusia

Y Zweig S. escribió:

Aquel que ve claramente, no necesita inventar; el que contempla poéticamente, novelescamente; no necesita fantasear. Tolstói ha mirado con sus sentidos durante toda su vida y luego ha plasmado lo que ha visto; no conoce el ensueño, sino la realidad.

Foto de Lev TolstóiTolstói fue un rico de cuna en Rusia, sí es cierto, pero también fue un revolucionario de los derechos para los pobres. Un revolucionario pacífico, que creía ciegamente en la igualdad de todos los seres humanos, pero que conforme iba envejeciendo tuvo arrebatos de duda. Se creyó en el deber de ayudar a su mujiks (( campesinos rusos )) a leer y escribir para que así pudiesen defender sus derechos, es mas; creyó fehacientemente que podría conseguirlo, pero Rusia con sus riquezas y sus miserias le llevaron a la desesperación y a la pérdida, a veces de su fe.

Tolstói anota en su Diario el 5 de marzo de 1855:

He concebido una gran idea, a cuya realización me siento capaz de consagrar mi vida entera. Esa idea es fundar una nueva religión, la religión de Cristo, pero purificada de dogmas y de misterios … Obras con conciencia limpia, con el fin de unir a los hombres mediante la religión.

De estas frases se podría pensar que Lev era un loco ingenuo con delirios de grandeza, una especie de Quijote ruso, en el que su lanza era la puesta a punto de sus ideas. Pero a mi parecer fue un hombre muy cuerdo que estaba hastiado de ver cómo la alta nobleza y el alto clérigo de su amada Rusia despreciaba y maltrataba a su pueblo llano sólo por ser lo que eran. Es claro que crear una nueva religión cristiana más justa es una idea alocada, por decirlo suave, pero si es justa y creía en ello porqué no lo iba a intentar, ¿a caso hacía daño a alguien?. ¿A caso cuando enseñaba lecciones a sus mujiks perjudicaba seriamente a alguien? ¿Atentaba sobre la vida de algún ser humano por hacerlo? Si nos atenemos a los hechos de su vida parece ser que a muchos rusos molestaba bastante la actitud de Lev. Y es que Lev sólo con su palabra era uno de los mayores revolucionarios bolcheviques:

¡Y estos hombres, cristianos que profesan la misma ley grande de amor y de sacrificio, mirando lo que han hecho, no caen, de rodillas, arrepentidos, delante de Aquél que, dándoles la vida, ha puesto en el alma de cada uno, con el miedo a la muerte, el amor del bien y de la belleza! ¡Y no se abrazan con lágrimas de alegría y de felicidad como hermanos!

Este pedazo de escrito lo escribió en su libro “Sebastópol en mayo de 1855”, que es el segundo5clarge5cisbn9788485c97we5 de los tres relatos sobre el Sitio de Sebastópol. Si en algo se equivocó Machado fue en decir que Tolstói era un escritor de su tierra, Lev en sus escritos e ideas podemos situarlo en tantas épocas de la humanidad, porque hay alguien que niegue que las inquietudes de un pensador sobre la muerte e injusticias de los clérigos y gobernantes no podemos situarlas en la Edad Media, en el Renacimiento, en la época del esplendor de Egipto, en la Grecia antigua, en la época en la que supuestamente vivió el Hijo de Cristo. También podríamos situar como no caducos sus pensamientos en la más reciente actualidad: Sudamérica, África, la India, Oriente Próximo, China, los suburbios de los Estados Unidos, la clase trabajadora española; y no sigo porque a penas un 10% de la humanidad tiene derechos de libertad.

Lev en su libro “Confesiones” anota lo siguiente tras haber visto una ejecución en abril de 1857 en París:

Cuando vi la cabeza desprenderse del cuerpo y caer en el cesto, comprendí con todas las fuerzas de mi ser que ninguna teoría sobre la razón del orden existente podía justificar tal acto.

Justo es decir que Fiodor Dostoyevski también escribe sobre la guillotina de una forma conmovedora, pero en su caso lo hace en boca de su protagonista en la obra “El Idiota” y no como Lev que lo hace en primera persona. Exceptuando dichas distancias literarias lo que cuenta es que ambos se escandalizan y abominan el comportamiento de la humanidad, la cual en un mismo ser podemos ver cómo reacciona de forma cariñosa ante su hijo recién nacido pero actúa con un corazón de hielo para ejecutar a otro ser humano. Y no, no pensemos erróneamente que estos hechos no se dan en plena era de la robótica y la mal llamada democracia, sólo giren levemente sus pensamientos hacia Estados Unidos, hacia las lapidaciones de mujeres adúlteras en África, o hacia tantos y tantos casos que se suceden en el día a día de la más rabiante actualidad. Nosotros los ciudadanos que vemos cada día desde la televisión las ejecuciones asistimos o con horror o con pasividad e indiferencia; como lo hicieron en sus días los ciudadanos de tantas poblaciones francesas en sus plazas para contemplar la rapidez en que caía la guillotina sobre los cuellos de los reos.

Pero Lev también escribió sobre las mujeres adúlteras, sobre las mujeres que tenían que casarse con el hombre que más convenía económica y socialmente a sus padres de la alta nobleza rusa; sobre mujeres que amaban a otro hombre pero que no podían hacer nada mas que rendir pleitesía a sus maridos y padres. Y es que incluso en esa sociedad ampulosa y llena de riquezas y libertades de acción todavía hay personas que tienen recortados sus derechos; que han de sacrificar sus anhelos de juventud por eso que se llama “poder” (político, económico, psicológico…), da igual lo que piensen, da igual que quieran aprender ciertos estudios, da igual; “te has de sacrificar” porque sino “qué dirán los demás”. Todas estas ideas y muchas más se ven fielmente reflejadas en su obra “Ana Karénina”, en esa bella joven rusa de corazón inquieto que se ve avocada a la máxime desesperación de su alma por culpa de una sociedad hipócrita y supérflua.

Lev Tolstói fue para mi uno de esos escritores y personas que en su forma de pensar se la puede ubicar en tantas y tantas épocas de la humanidad, y lo más grande o más triste, es que se le podrá situar en muchas más épocas futuras…..

Autor del artículo->Cristobal López

Fuente De Los Textos-> Introducción de la Obra “Ana Karénina” de la Editorial Cátedra, Letras Universales.

2 Responses to“Pensamientos Sobre Tolstói”

  1. 17 enero, 2008 at 21:36 #

    oh, que grande, en esto también coincidimos

    Un detalle de su vida que lo hace aun más de alabar, su forma de morir, practicamente avergonzado de su riqueza y negandose a recibir un entierro por la iglesia.

  2. 19 enero, 2008 at 16:08 #

    Vaya no sabes lo que me alegra leer esto >:D< Tolstoi fue un revolucionario

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